viernes, 19 de diciembre de 2014

Depresión: Del Perro Negro y la Teoría de las Cucharas

Posted by Andrea Day at 03:41

Ilustrado por Matthew Johnstone

Bueno, no es algo que me guste mucho comentar, pero desde de la muerte de mi papá que estoy lidiando con esta compleja enfermedad. 

Una de las cosas que más me frustran de tener esta enfermedad, es no saber cómo explicársela a mis amigos y familiares. Como es una enfermedad mental, para la mayoría es muy difícil entender por qué uno está cansado, sin energía y desanimado. Constantemente piensan que la depresión es un estado en el que uno está por que "uno quiere" o "no estás haciendo lo suficiente para salir de él". Además, Chile es un país donde no hay mucho conocimiento de las enfermedades mentales, por lo que muchas personas te estigmatizan y simplemente creen que estás exagerando tu situación.

Uno de los primeros recursos que usé para explicar esta enfermedad es este vídeo que hace una analogía entre la depresión y el vivir con un gran perro negro que obstaculiza tu vida. La idea original es de Matthew Jhonstone y pueden ver más sobre sus trabajos en su pagina.

  Video por Alemar Psicologos
  
Y hace un par de días, navegando por internet, encontré un escrito de Christine Miserandino en su blog.  Este escrito habla sobre como explicar lo que es vivir con Lupus, pero creo que también ayuda a entender lo que sucede al tener depresión.

En este escrito, Christine explica como se las ingenió para explicarle a una amiga como se sentía el tener Lupus. Frente a no saber como explicarle, agarró cada cuchara que había sobre la mesa y también las de las mesas aledañas. Le entregó las cucharas a su amiga y le dijo “Toma, tienes lupus”.  Y así nació la Teoría de las Cucharas.

Foto de http://fibromialgiamelilla.files.wordpress.com/

Acá pongo un par de extractos de este escrito (el texto completo lo puede ver en este link): 

"Le pedí que enumerara las cosas que tenía que hacer durante el día, un día normal de su vida, incluyendo lo más simple. Mientras hablaba de algunas de sus obligaciones y de otras cosas divertidas, le expliqué que cada una de ellas le costaría una cuchara. Cuando mencionó prepararse para ir a trabajar como su primera actividad del día, la interrumpí y le quité una cuchara. Prácticamente le salté al cuello. Le dije “¡No, no, tú no te levantas y ya. Debes abrir tus ojos y darte cuenta de que es tardísimo y que ya estás retrasada para lo que tienes que hacer esa mañana. No dormiste nada bien y debes de arrastrarte para dejar tu cama. Luego lo primero que debes hacer es prepararte algo de comer porque si no, no puedes tomar tus medicinas con el estómago vacío y si no tomas tu medicina lo más probable es que pierdas todas tus cucharas para hoy y para mañana”

“Seguimos revisando el resto del día y poco a poco fue aprendiendo que saltearse el almuerzo le costaría una cuchara, así como también sucedería si iba de pie en el tren o incluso si se la pasaba mucho rato escribiendo en la computadora. Se vio obligada a tomar decisiones y a pensar en las cosas desde otra perspectiva. Hipotéticamente, tuvo que elegir dejar de cumplir con algunos puntos en su lista de pendientes con tal de poder alcanzar a cenar aquella noche. ”

Cuando uno tiene depresión, uno de los síntomas más comunes es la fatiga. Uno empieza el día con una cantidad de energía o "cucharas" limitada, ya sea por el desánimo, los medicamentos, los síntomas secundarios de ellos, etc. Algunos días el desánimo gana, lo que se traduce en pocas cucharas y otros días tienes un golpe de energía, por lo que tienes más cucharas para gastar.

Frente a esto, cada actividad de la vida diaria va consumiendo esas cucharas y uno se vuelve consciente de ello. Trabajar, cocinar, divertirse, hacer trámites, incluso levantarse en los días más malos, se transforman en actividades realmente agotadoras. Muchas veces, para poder llevarlas a cabo tienes que prepararte mentalmente y auto convencerte de hacerlas.

Uno comienza a pensar cosas como "¿Hago los trámites del banco o salgo con mis amigos?". Alguien sano simplemente hace las dos cosas, pero alguien con este tipo de enfermedad no tiene suficiente cucharas para gastar en ambas cosas. 

Recuerdo perfectamente un día que tenía muchas ganas de llegar a casa y trabajar en mi album de scrapbook, pero también había que ir al supermercado. Ir al supermercado era obligatorio, ya que no tenía cosas para el resto de la semana, así que la idea del scrapbook quedó dejada de lado y me frustré muchísimo. Mientras estaba comprando enojada en el supermercado pensé "Igual trataré de llegar a ver lo del album". Pero como preví, llegué demasiado cansada y sólo pude acostarme a dormir y lo del scrapbook tendría que quedar para otro día, aunque me frustrara. 
  
Cuando alguien con depresión dice "lo siento, no puedo ir, estoy muy cansada" o "no tengo energía para hacer la actividad X", es algo real, no es una excusa. Esas personas gastaron todas sus cucharas en hacer las cosas del diario vivir.

¿Y a que quiero llegar con todo esto?  La idea de este post es que la gente sana pueda entender mejor a alguien que pasa por esta enfermedad y que la gente con depresión o enfermedades crónicas tenga una mejor forma de explicar lo que les sucede. 

Lidiar con las enfermedades mentales es muy desgastante, tanto para el enfermo como para la gente que lo rodea. Ambas partes deben tratar de comunicar lo que sienten de la mejor forma posible y por sobre todo, hay que tenerse mucha paciencia y amor.


Hace un tiempo que estoy en terapia con una psiquiatra y creo que estoy mejorando, o al menos ya me doy cuenta de las cosas que me hacían mal y me desanimaban.  Estoy trabajando para que el perro negro se vaya y para tener más cucharas en mi vida : )


Un abrazo para todos!

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